La trocanteritis, o bursitis trocantérica, es una inflamación de la bursa situada en la parte externa de la cadera, causando dolor y limitación del movimiento. Una de las dudas más frecuentes entre los pacientes es si caminar con trocanteritis es recomendable o si podría empeorar la lesión. En este artículo, te explico los beneficios y riesgos de caminar con esta condición y las mejores estrategias para mantenerte activo sin agravar el problema.
Índice de contenidos

Beneficios de caminar con trocanteritis
En ciertos casos, caminar puede ser beneficioso si se realiza de manera controlada y con las adaptaciones adecuadas.
Algunos de sus beneficios incluyen:
- Mantiene la movilidad articular: Evita la rigidez y la pérdida de rango de movimiento en la cadera.
- Mejora la circulación sanguínea: Favorece la regeneración de los tejidos inflamados.
- Fortalece la musculatura: Un paseo ligero ayuda a mantener la fuerza de los músculos periarticulares sin sobrecargar la articulación.
- Previene el sedentarismo: La inactividad prolongada puede derivar en atrofia muscular y empeorar el dolor a largo plazo.
Riesgos de caminar con trocanteritis
A pesar de sus beneficios, caminar también puede conllevar algunos riesgos si no se hace de la manera adecuada:
- Aumento del dolor: Si el movimiento genera molestias intensas, podría estar agravando la inflamación.
- Sobrecarga de la cadera: Caminar en exceso o con una mala biomecánica puede incrementar la presión sobre la bursa trocantérica.
- Impacto en el proceso de recuperación: Si se fuerza demasiado la articulación, la trocanteritis podría volverse crónica.
Recomendaciones para caminar sin agravar la trocanteritis
Si decides caminar con trocanteritis, sigue estas recomendaciones para evitar que el dolor empeore:
- Realiza calentamientos antes de caminar.
- Camina sobre superficies blandas: Evita el asfalto y opta por caminos de tierra o césped para reducir el impacto.
- Evita superficies irregulares o inclinadas que puedan aumentar la presión sobre la cadera.
- Utiliza calzado adecuado: Unas zapatillas con buena amortiguación ayudan a reducir la carga en la cadera.
- Adopta una postura correcta: Mantén la espalda erguida y da pasos suaves sin sobrecargar una pierna más que otra.
- Reduce la duración de las caminatas: Comienza con caminatas cortas de 10-15 minutos y aumenta progresivamente si no sientes dolor.
- Integrar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de la cadera dirigidos a la cadera y muslos, recomendados por un fisioterapeuta.
- Aplica hielo después de caminar: Si sientes molestias tras la actividad, aplicar frío en la zona afectada ayuda a reducir la inflamación.
- Consulta a un especialista: Si el dolor persiste o se intensifica, es fundamental acudir a un traumatólogo especializado para evaluar el tratamiento más adecuado.
Alternativas a la caminata si hay dolor
Si caminar resulta doloroso, puedes optar por otras actividades de bajo impacto como:
- Ejercicios en el agua: La natación o los ejercicios acuáticos reducen la carga en la cadera.
- Bicicleta estática: Un pedaleo suave fortalece la musculatura sin impacto.
- Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento: Movilizaciones y fortalecimiento controlado de la cadera pueden ayudar a la recuperación.
Conclusión
Caminar con trocanteritis puede ser beneficioso si se hace de forma controlada, con las adaptaciones adecuadas y sin forzar la cadera. Sin embargo, si el dolor persiste o empeora, es importante acudir a un especialista en trocanteritis para evaluar el mejor tratamiento.
Si buscas un tratamiento definitivo para la trocanteritis y quieres evitar recaídas, te invito a concertar una consulta conmigo.
Juntos encontraremos la mejor solución para recuperar tu calidad de vida.
